Los bosques de manglar, adem‡s de su
belleza natural y funci—n en el ecosistema, representan un recurso importante
tanto para los pobladores locales, as’ como a nivel regional y nacional.
La din‡mica hidrobiol—gica ocasionada
por las mareas y la inundaci—n de
r’os proporcionan un substrato ideal para el mantenimiento de la reproducci—n de organismos acu‡ticos y palustres. Los
bosques de mangle, las lagunas y estuarios son ‡reas de producci—n vital para peces, crust‡ceos, bivalvos
y camarones de especies econ—micamente importantes.
La riqueza de los recursos naturales del
‡rea de El Hawaii se caracteriza por una diversidad de ecosistemas de canales
estuarinos, lagunas con vegetaci—n
acu‡tica, humedales inundables con vegetaci—n predominante de especies de
mangle y una zona costero marina. Este conjunto de asociaciones ha permitido el
desarrollo de un ecosistema œnico con especies de flora y fauna que es
necesario proteger para asegurar su conservaci—n y perpetuidad de bancos genŽticos. Coyunturalmente revisten importancia
dado que formar‡ un enlace en el corredor biol—gico del ‡rea binacional La
Barrona El Para’so y el Area de Usos Mœltiples Monterrico.
A travŽs del Decreto 4-89, y su Reforma
en el Decreto 110-96, el Consejo Nacional de Areas Protegidas (CONAP), en el
Art’culo 11, establece que la declaratoria oficial de un ‡rea protegida, de
cualquier naturaleza que sea, debe fundamentarse en un estudio tŽcnico que
analice perfectamente las caracter’sticas y condiciones f’sicas, sociales,
econ—micas, culturales y ambientales en general que prevalecen en la zona
propuesta, as’ como los efectos de su creaci—n para la vida integral de su
poblaci—n.
En el Art’culo 12 la Ley se–ala: que con
base a las propuestas que se reciban en el Consejo Nacional que crea esta misma
Ley o las que surjan de su propia iniciativa, el Consejo dispondr‡ de la
realizaci—n del estudio se–alado en el Art’culo anterior, con base a una
evaluaci—n preliminar sobre la justificaci—n de la propuesta de mŽrito. Si las conclusiones del estudio tŽcnico
hacen recomendable la creaci—n legal del ‡rea protegida, el Organismo Ejecutivo
propondr‡ la iniciativa de ley al Organismo Legislativo, para su creaci—n y
legislaci—n correspondiente. Una
vez emitido el decreto respectivo, la Secretar’a Ejecutiva dispondr‡ lo
conveniente para su aplicaci—n inmediata y su adecuada programaci—n,
administraci—n, financiamiento y control.
La zona costera en una amplitud de 3 km
desde la marea alta, es legalmente del dominio nacional y su administraci—n es
competencia de la Oficina de Control de las Areas de Reserva del Estado
(OCRET). De esa cuenta se
propone declarar como ‡rea
protegida el ‡rea que va desde la aldea El Cebollito hasta la barra El
Chapet—n, ya que se encuentra dentro de los l’mites se–alados por la
OCRET. Esta propuesta de ‡rea
protegida, puede sentar las bases para iniciar un proceso de frenar el avance
de la frontera agr’cola de esta ‡rea; ya que representa una de las pocas
coberturas boscosas de mangle en estado aceptable de la costa pac’fica.
La importancia del lugar deriva de la
riqueza natural y cultural que posee, lo que complementa una estrategia de
conservaci—n del ecosistema manglar y de los recursos culturales. Hasta el momento el lugar se encuentra
bajo una fuerte presi—n sobre los recursos, debido al sobreuso de los recursos
naturales y la depredaci—n que se est‡ haciendo de los culturales, por lo que
es imperativo tomar las medidas necesarias de manejo para evitar su
desaparici—n.
La presencia de INAFOR, DIGEBOS en a–os
pasados y actualmente ARCAS en la regi—n, ha sido un factor
fundamental para la creaci—n y el fortalecimiento de estrategias para la
conservaci—n de la tortuga marina parlama (Lepidochelys olivaceae) y baule (Dermochelys coriacea)[1] ya que las iniciativas de atenci—n
comunitaria que se han llevado a cabo a travŽs de la educaci—n ambiental y la
capacitaci—n de los maestros de la zona sur del municipio de Chiquimulilla,
juntamente con proyectos de desarrollo rural, est‡n permitiendo un cambio de
actitud de los pobladores hacia el uso y manejo de los recursos que actualmente
posee el ‡rea.
II.
RESUMEN EJECUTIVO
Este estudio tŽcnico, presenta las
caracter’sticas generales del ‡rea propuesta, que involucran aspectos
biol—gicos, culturales y socioecon—micos
de la regi—n.
El ecosistema de manglar y la zona
costero marina, proporcionan las condiciones vitales a muchas de las especies
de flora y fauna del ‡rea propuesta El Hawaii. El
bosque de manglar permite la reproducci—n de m‡s de treinta especies de peces,
incluyendo pargos, robalos y bagres de interŽs comercial. La mayor cantidad de crust‡ceos y
moluscos de interŽs comercial viven, se alimentan y/o se reproducen dentro del
manglar, incluidos el camar—n blanco
Penaeus vannamei
y los cangrejos llamados localmente jaibas (Callinectes sp).
As’ tambiŽn la regi—n presenta rasgos
culturales sobresalientes que implican la evoluci—n de asentamientos
prehisp‡nicos correspondientes al Per’odo Pre Cl‡sico Temprano. Esto significa redescubrir una serie de
relaciones entre el hombre y la naturaleza como fue: obtener alimento, abrigo,
y utilizar los recursos naturales de una manera racional y sostenible, dejando
plasmado en el medio lo que actualmente la investigaci—n arqueol—gica est‡
descubriendo. Entender estos
procesos implica establecer las relaciones entre los asentamientos
prehisp‡nicos y su influencia en las tradiciones culturales y evoluci—n de los
asentamientos actuales.
Cronol—gicamente, es importante establecer
que las investigaciones arqueol—gicas llevadas a cabo recientemente en la
regi—n de Santa Rosa, (Estrada, Belli 1995) indican que toda la regi—n estuvo
sujeta a un proceso de evoluci—n desde el per’odo de
recolectores-cazadores-pescadores hasta la fase de sedentarismo. Esta œltima se ha podido evidenciar en
los ecosistemas estuarinos a lo largo del Canal de Chiquimulilla.
Con esta evidencia cultural, es preciso
iniciar un proceso de difusi—n que permita a los pobladores locales y poblaci—n
en general conocer el origen temprano de los antepasados en el ‡rea y conservar
dicho patrimonio. A pesar de que los rasgos arquitect—nicos y artefactos
arqueol—gicos no son
impresionantes, su evoluci—n cronol—gica supera cualquier calificativo ya que
los asentamientos prehisp‡nicos son considerados hasta la fecha los m‡s
tempranos de todo el pa’s.
Desde el punto de vista tur’stico, el
‡rea posee atractivos que permiten el dise–o de una estrategia de ecoturismo de
bajo impacto basado en recorridos en sistemas de lagunas interiores y senderos
acu‡ticos rodeados de una cobertura de bosque manglar. Estas actividades permitir’an la
conservaci—n de la secuencia de procesos naturales, la protecci—n de los
recursos naturales y culturales y
la captaci—n de ingresos que
originar‡ un mejoramiento
de las condiciones de vida de los pobladores de las comunidades aleda–as al
‡rea bajo estudio.
As’ tambiŽn el ‡rea presenta condiciones
adecuadas para desarrollar programas de investigaci—n biol—gica y cultural. Principalmente el fortalecimiento del
conocimiento arqueol—gico cuyos vestigios se encuentran amenazados y con un
marcado peligro de destrucci—n.
Para poder hacer un manejo sostenible y
una conservaci—n efectiva del patrimonio natural y cultural, se propone una categor’a
y zonificaci—n del ‡rea, que permitir‡ hacer un uso adecuado de algunas ‡reas espec’ficas con fines
de turismo de bajo impacto y de desarrollo. La propuesta es Categor’a Tipo III,
Area de Uso Mœltiple.
Para lograr una gesti—n y administraci—n
integral del ‡rea protegida, se ha realizado un proceso consultado y
concensuado conjuntamente con las comunidades que se encuentran asentadas en el
‡rea y las instituciones que est‡n directamente involucradas en la conservaci—n
de la regi—n, que posteriormente deber‡ tener un seguimiento para su
fortalecimiento.
A travŽs del trabajo que ha venido realizando desde
1994, ARCAS ha implementado una estrategia de relaciones comunitarias con los
pobladores locales, en el sentido de introducir cambios en la forma en que
llevan a cabo las actividades tanto de extracci—n de mangle, como de la colecta
de huevos de parlama, con el fin de propiciar la sostenibilidad de dichos
recursos.
Como seguimiento a la creaci—n del Area
Protegida El Hawaii, ARCAS – en coordinaci—n con el CONAP y grupos
comunitarios - trabajar‡ para crear la infraestructura y los recursos humanos
necesarios para sostener una industria local de eco-turismo. Con el apoyo de autoridades y
contrapartes locales, se llevar‡n a cabo gestiones para obtener ayuda
financiera y tŽcnica de entidades nacionales e internacionales. ARCAS contara con el apoyo de diversos amigos extranjeros y
nacionales, incluyendo el Columbus Zoo de Estados Unidos de NorteamŽrica, la
Asociaci—n Austriaca Protectora de Animales, el Gobierno de Jap—n, el Japanese
Overseas Cooperation Volunteers –JOCV-, la Fundaci—n Joanna y el club
Rotario del Este.
III. ANTECEDENTES
El ‡rea propuesta se localiza entre la
franja norte del bosque manglar del Canal de Chiquimulilla y el OcŽano
Pac’fico; situada a 2 msnm, jurisdiccionalmente pertenece al municipio de
Chiquimulilla, departamento de Santa Rosa, segœn el Diccionario Geogr‡fico
Nacional. Se encuentra dentro de
la cuenca del r’o Los Esclavos perteneciente a la vertiente del Pac’fico. Tiene una extensi—n aproximada de 36.5
Km². Est‡ limitada al norte
por la frontera entre ‡reas agr’colas y el bosque manglar, al sur por el OcŽano
Pac’fico, al este por la aldea El Chapet—n y al oeste por la Reserva de Usos
Mœltiples Monterrico.
El ‡rea que se propone se encuentra a una distancia de 135 Km
de la ciudad capital, a 27 Km de la cabecera municipal, y para llegar es
necesario recorrer 5 Km. aproximadamente de carretera de terracer’a, desde
Monterrico hasta el ‡rea. La cual
est‡ integrada por cinco comunidades que son: aldeas El Cebollito y El Hawaii, caser’os Las Ma–anitas, El
Rosario y El Dormido, que tambiŽn se encuentran localizados entre el Canal de
Chiquimulilla y el Oce‡no Pac’fico.
La propuesta de declarar ‡rea protegida la
regi—n, se basa en su importancia por el grado de conservaci—n del ecosistema
de manglar, las ‡reas de humedal y zona costero marina que cuentan con una rica
y abundante biodiversidad. Adem‡s
es hogar de especies en v’as de extinci—n, especialmente las tortugas marinas
como la Parlama (Lepidochelys oliv‡cea), el baule (Dermochelys coreacea) y el mangle rojo (Rhizophora mangle).
De esa cuenta, desde la dŽcada de los
setenta, se han llevado a cabo actividades de conservaci—n de fauna silvestre,
en especial la conservaci—n de tortuga marina, por parte de diversas
instituciones, tales como el Ministerio de Agricultura, Ganader’a y
Alimentaci—n - MAGA- que inicia en 1972 labores de conservaci—n, a travŽs del
Instituto Nacional Forestal (INAFOR) en la aldea El Hawaii, aldeas y caser’os
vecinos.
Desde 1979, la Universidad de San Carlos
de Guatemala, administra a travŽs del Centro de Estudios Conservacionistas
-CECON- la Reserva Natural de Usos Mœltiples Monterrico, localizada en la aldea
Monterrico del municipio de Taxisco, la cual limita con el ‡rea que se propone
en esta oportunidad.
En 1993 la Asociaci—n de Rescate y
Conservaci—n de Vida Silvestre -ARCAS- inici— sus actividades en la costa sur
en cooperaci—n con la Direcci—n General de Bosques y Vida Silvestre
-DIGEBOS-. Tomando como
actividades prioritarias, la bœsqueda de alternativas de desarrollo que generen
bienestar social y econ—mico a las diferentes comunidades asentadas en el ‡rea. Esto con la finalidad de reducir la
presi—n de uso sobre los recursos naturales, desarrollar educaci—n ambiental,
campa–as de reforestaci—n para la conservaci—n del mangle, promoci—n del uso de fuentes de energ’a
renovable, salud comunitaria y principalmente acciones de concientizaci—n y
manejo de los viveros para la
conservaci—n de la tortuga marina.
En el a–o de 1998, el Proyecto
Aprovechamiento Sostenible de los Recursos Asociados a los Manglares del
Pac’fico de Guatemala, inicia actividades que tienen como objetivo informar y
capacitar a las comunidades asentadas en las ‡reas de bosques manglar, con el
fin de proteger y hacer un uso adecuado de estos bosques. De esa cuenta es que se crean dos
Asociaciones Comunitarias para el Aprovechamiento del Mangle, en la aldea El
Hawaii y caser’o Las Ma–anitas, que tienen como objetivo regular el
aprovechamiento del mangle.
Con fecha 11 de agosto de 1999, la Oficina de Control de Areas de
Reserva del Estado -OCRET- concede en calidad de arrendamiento por un plazo de
20 a–os prorrogables, a ARCAS, el Parque Hawaii, con una extensi—n total de
33,555.29 metros cuadrados.
Durante el trabajo que ARCAS ha
desarrollado en la costa del pac’fico, se ha tratado de mantener una constante
relaci—n con las instituciones que tienen presencia en el ‡rea, tan es as’ que
los grupos que ya est‡n organizados bajo las directrices de Proyecto Manglares,
Arzobispado de Guatemala, Centro de Salud de Chiquimulilla y otros, han sido
fuerte apoyo para la realizaci—n del presente estudio tŽcnico.
El ‡rea propuesta es una de las pocas
‡reas de la costa sur, donde aun existen manglares en buen estado; la variedad
de ecosistemas del ‡rea de El Hawaii permite una gran biodiversidad faun’stica,
principalmente de aves acu‡ticas, pues se constituye en el h‡bitat de unas 35 especies de aves acu‡ticas,
residentes y migratorias. Se han
reportado un total de 202 especies de aves residentes en toda la zona del
Pac’fico. Y a sus aguas llega el
cara-cara comecacao (Daptrius americanus), la paloma morada ventrioscura (Columba
flavirostris) y el
pel’cano blanco (Pelecanus erytrorhynchos). Son
abundantes en esta regi—n cigŸe–as, patos picos esp‡tula, ibis y garzas.
Un elemento de sumo interŽs en el ‡rea,
son los estudios arqueol—gicos que se han realizado en la regi—n de la Costa
Sur, cuyos trabajos demuestran que
durante el Per’odo Precl‡sico la mayor’a de asentamientos ocurrieron en la zona
de estuarios. Durante el
Precl‡sico Medio (800-400 aC) se produjo un crecimiento de la poblaci—n local,
con asentamientos expandidos tierra adentro hacia ‡reas con mayor precipitaci—n
pluvial. Hacia finales del
Precl‡sico, los asentamientos en los estuarios se limitaron a pocas comunidades
productoras de sal, con la mayor’a de la poblaci—n concentrada en los suelos
fŽrtiles de la bocacosta.
El sitio arqueol—gico m‡s antiguo del
‡rea bajo investigaci—n se sitœa en el ‡rea de lagunas de mangle de
Chiquihuit‡n, no lejos de la Reserva Natural de Usos Mœltiples Monterrico y El
Hawaii. En 1995 se localizaron en
dicha ‡rea 22 mont’culos que miden entre 90 y 120 m de di‡metro y 2 m de alto,
dispersos en un ‡rea de aproximadamente 1km². El asentamiento est‡ rodeado por las lagunas y canales del
estero y se encuentra inundado la mayor parte del a–o. Se han encontrado fragmentos de manos y
piedras de moler en los niveles Cuadros/Jocotal (1150-900 aC), lo cual indica
el procesamiento de vegetales silvestres o cultivados en esa Žpoca (F. Estrada
Belli et al, 1996) El
reconocimiento preliminar realizado en el ‡rea de estudio, revel— la existencia
de asentamientos prehisp‡nicos no registrados pero con evidencia a nivel de
superficie de material cer‡mico.
Estos aspectos se–alados aportan
elementos importantes para justificar la declaraci—n como ‡rea protegida la
regi—n mencionada, que adem‡s de proponer una adecuada administraci—n y gesti—n
de la misma, pretende alcanzar los objetivos de involucrar y hacer part’cipes a
las comunidades que se encuentran asentadas en el ‡rea de influencia de la
misma; para lograr la meta de contar con un ‡rea social, econ—mica y
ecol—gicamente sostenible.
IV. EQUIPO
TECNICO
4.1 Presentaci—n de la entidad ejecutora
La ejecuci—n del Estudio TŽcnico del ‡rea
El Hawaii se realiz— a iniciativa de ARCAS, que ha estado trabajando en el ‡rea
desde 1995. ARCAS es una
organizaci—n guatemalteca, no gubernamental, sin fines de lucro, dedicada a la
conservaci—n de la fauna silvestre, y educaci—n ambiental. Su visi—n es mejorar
las probabilidades de supervivencia y conservaci—n de la biodiversidad as’ como
coadyuvar al manejo racional de los recursos naturales, a travŽs de una activa
participaci—n comunitaria.
El trabajo que
realiza ARCAS en el ‡rea, ha sido la implementaci—n de proyectos de
conservaci—n y demostrativos de tortugas marinas, caimanes, e iguanas
respectivamente. El Parque Hawaii
es un centro creado principalmente para fines de educaci—n ambiental e
investigaci—n. Apoya a las
comunidades locales y a visitantes del ‡rea metropolitana y del extranjero
interesados en conocer las actividades que ARCAS realiza en el lugar.
La estrategia de trabajo desarrollada por
ARCAS se ha implementado mediante la participaci—n de las comunidades,
involucr‡ndolas en la realizaci—n conjunta de esfuerzos que tiendan a la
conservaci—n de los recursos naturales del ‡rea, especialmente la conservaci—n
de la tortuga marina. Esto ha sido posible a travŽs de lograr una donaci—n que
los recolectores hacen al tortugario de ARCAS, consistente en el 20% de los
huevos recolectados.
La educaci—n ambiental, la capacitaci—n y
el desarrollo social, son algunos de los elementos que est‡n presentes dentro
del campo de actividades de ARCAS; esta estrategia social se ha llevado a cabo
a travŽs de proyectos tales como perforaci—n de pozos comunales e individuales;
y letrinizaci—n, que se trabaj— conjuntamente con las comunidades, bajo el apoyo
financiero de la Uni—n Europea.
4.2 Investigadores y Funcionarios
El equipo tŽcnico que particip— en la
elaboraci—n del presente Estudio TŽcnico, estuvo compuesto por un grupo
multidisciplinario de profesionales, conformado de la siguiente forma:
Licenciado en Zootecnia JosŽ Antonio
Paz Campos, Coordinador del equipo
Licenciada en Biolog’a Alba Nydia
PŽrez Hern‡ndez
Licenciada en Sociolog’a Carmen Ivone
Cigarroa Morales
Licenciado en Arqueolog’a Alvaro Luis
Jacobo Gonz‡lez
4.3 Entrevistados o participantes locales
Fueron
varias las personas consultadas durante la elaboraci—n del presente Estudio
TŽcnico; se entrevist— a
funcionarios y autoridades locales como el se–or Mario Melgar, Alcalde de
Chiquimulilla, el Diputado por el departamento de Santa Rosa, Sr. Rolando
Triboullier; la gobernadora del departamento de Santa Rosa, Profa. Milvia
Clemencia Romero. As’ como
tŽcnicos especialistas en el ‡rea de humedales del Proyecto Manglares, l’deres comunitarios y pobladores
locales en general.
V. METODOLOGIA
Para el presente Estudio TŽcnico, se
implement— la siguiente metodolog’a:
Se recopil— y analiz— informaci—n
documental y bibliogr‡fica existente y actualizada, sobre la regi—n de
Chiquimulilla, el ‡rea propuesta, incluyendo el canal y comunidades aleda–as.
Para obtener la informaci—n necesaria, se
hicieron viajes de campo hacia los principales ecosistemas y sitios
arqueol—gicos. Respecto al
componente biol—gico se realizaron unidades de paisaje que posteriormente
fueron analizadas para obtener una caracterizaci—n de los recursos naturales
del ‡rea.
Se realizaron dos sobrevuelos, que
permitieron tener una visi—n m‡s objetiva para la propuesta de zonificaci—n; se
tomaron fotograf’as aŽreas y se realiz— un mosaico secuencial de la zona.
Adem‡s se recopil— mapas y fotos aŽreas existentes.
Por parte del componente socioecon—mico,
se realizaron entrevistas grupales e individuales con miembros de las
comunidades locales dentro del ‡rea de influencia; entrevistas con autoridades
municipales, gubernamentales y otras.
Se involucr— y consult— al mayor nœmero de actores dentro y en el ‡rea
de influencia del ‡rea propuesta a ser protegida. Se realizaron dos reuniones con actores claves como miembros
de los comitŽs que est‡n presentes en las cinco comunidades visitadas, cuyo
objetivo principal fue complementar la informaci—n obtenida y discutir con base
a fotograf’as y mapas, los puntos primordiales del ‡rea.
Por el lado del componente arqueol—gico,
se realizaron muestreos de artefactos arqueol—gicos localizados a nivel de
superficie, consistiendo b‡sicamente de cer‡mica y l’tica. Se recolectaron 5
muestras que hacen un total
aproximado de 500 tiestos para an‡lisis preliminar de laboratorio. Secuencia fotogr‡fica del ‡rea recorrida y de los mont’culos
localizados.
Con base a la informaci—n recopilada, se
elaboraron informes preliminares que culminaron con un documento final del
Estudio TŽcnico, donde se propone la categor’a Tipo III Area de Uso Mœltiple,
debido a que en la zona se llevan a cabo actividades productivas y extractivas
por parte de los pobladores de las aldeas y caser’os y zonificaci—n del ‡rea
propuesta.
Para alcanzar los objetivos de
conservaci—n del ‡rea y lograr su sostenibilidad ecol—gica, social y econ—mica,
se pretende implementar una relaci—n de coadministraci—n con el CONAP. Adem‡s se propone iniciar alianzas y
convenios de cooperaci—n y apoyo con otras instancias que se encuentran
desarrollando diversos programas y proyectos en el ‡rea, tales como educaci—n
ambiental, investigaci—n, desarrollo comunitario, etc.
Derivado del trabajo de campo realizado
con los pobladores de las comunidades, e instituciones que se encuentran
trabajando en la misma, quienes reconocen el Parque Hawaii, como un ‡rea protegida; as’ como los criterios biol—gicos,
y la proximidad del Area de Reserva de Usos Mœltiples Monterrico, entre otros indicadores, apuntan a que el ‡rea
tiene alta viabilidad para su aceptaci—n como un ‡rea protegida, lo que
fundamenta esta propuesta para que en un futuro cercano el ‡rea sea declarada
legalmente como ‡rea protegida.
Los programas de manejo, que se proponen
para lograr una eficiente administraci—n del ‡rea, los que est‡n sujetos a modificaciones,
segœn el ente administrador y las relaciones de coadministraci—n que se
establezcan y que tendr‡n car‡cter definitivo, en el momento en que se dise–e
el Plan Maestro y los planes operativos; son los siguientes: Programa de Administraci—n,
Investigaci—n, Educaci—n y Extensi—n; Conservaci—n y Protecci—n, Desarrollo
Sostenible, Turismo; y el Programa de Extracci—n, Uso y Conservaci—n de
Recursos Naturales.
VI. CARACTERIZACIîN
DEL çREA
6.1 Informaci—n b‡sica de la regi—n
El ‡rea que se propone proteger, corresponde a una franja
costera que se ubica en el pac’fico de Guatemala. Localizada en jurisdicci—n del municipio de Chiquimulilla,
departamento de Santa Rosa. Limita
al oeste con el Reserva Natural de Usos Mœltiples Monterrico y al este con la
aldea de El Chapet—n.
Por ser una zona costero marina, el ‡rea
cuenta con riqueza respecto a ecosistemas y biodiversidad de recursos
naturales, entre los cuales se encuentran: el bosque de manglar; estuarios como
el canal de Chiquimulilla; OcŽano Pac’fico; sistema hidrol—gico de lagunas, que
incluye a: Laguna de Palos, Pitaya, Garcitas, Conchas, El Cerco, El
Quemado, El Tul y El Pimiento.
6.2 Localizaci—n
6.2.1 Municipio
El ‡rea denominada El Hawaii pertenece al
municipio de Chiquimulilla; se encuentra localizada entre el Oce‡no Pac’fico y
la frontera entre ‡reas agr’colas y el bosque manglar del Canal de
Chiquimulilla. En el ‡rea se
encuentran presente las aldeas El
Cebollito y El Hawaii y los caser’os Las Ma–anitas, El Rosario y El
Dormido. Cuenta con una extensi—n
aproximada de 36.5 km. cuadrados, colindando al Norte con el Municipio de Cuilapa, al Oeste con la Aldea Pasaco y
Moyuta (Jutiapa), al Sur con el OcŽano Pac’fico y al Oeste con el municipio de
Guazacapan.
6.2.2 Limites
naturales propuestos
Los l’mites naturales del ‡rea propuesta
son: al Norte pastizales de fincas
privadas; Sur el OcŽano Pacifico; al Oeste la Reserva Natural de Usos Mœltiples
Monterrico; y al Este la aldea de El Chapet—n (Ver Mapa 1, Mapa Base).
MAPA BASE
6.2.3 Coordenadas
geogr‡ficas del pol’gono propuesto
Cuadro No. 1.
Coordenadas
que circunscriben los l’mites del Area El Hawaii


6.2.4 Accesos
m‡s factibles de tomar
Existen cinco alternativas para llegar
desde la ciudad capital al ‡rea:
V’a Escuintla I: Por la carretera hacia el Pac’fico Ruta CA-9, hasta la Ciudad de Escuintla (km. 56), pasando por el Municipio de Pal’n, de all’ se toma la carretera Panamericana Ruta CA-2, hasta llegar a Taxisco (km. 106), a partir de all’ se cruza hacia la derecha para dirigirse al embarcadero La Avellana. Para llegar a la aldea Monterrico, es necesario transportarse v’a acu‡tica por el Canal de Chiquimulilla en un tiempo aproximado de veinte minutos, luego se recorren 5 km hacia el Este para llegar a donde inicia el ‡rea, aldea El Cebollito.
V’a Escuintla II: Por la carretera hacia el Pac’fico, hasta encontrar la nueva autopista Pal’n - Escuintla, siguiendo por Žsta se llega a Taxisco, luego al embarcadero de la Avellana, para luego hacer un recorrido acu‡tico trasladarse a Monterrico al llegar se recorre hacia el Este y se llega al ‡rea.
V’a Escuintla III: Por cualquiera de las dos
œltimas carreteras se sigue para el Municipio de Iztapa en donde se puede
atravesar por medio de un lanchon el canal de Chiquimulilla. Del otro lado se encontrar‡ con la
carretera que conduce por la franja costera desde la aldea de Puerto Viejo
hacia la aldea de Monterrico (largo de aproximadamente 28 km.) y se llega al
‡rea de la misma manera que la v’a a Escuintla II
V’a Cuilapa-Papaturro IV: Por la carretera internacional a El Salvador Ruta CA-1, hasta llegar a la Cabecera Departamental de Santa Rosa Cuilapa. Luego se dirige hasta el entronque con la carretera Interamericana, para dirigirse hacia el Municipio de Chiquimulilla, de all’ por la carretera a la aldea Papaturro por donde se puede llegar v’a acu‡tica, con una duraci—n de 35 min.
V’a la ruta CA-2: Con distancia de 147 kil—metros de Guatemala a Chiquimulilla, se llega a la bifurcaci—n de terracer’a de Chiquimulilla hacia Papaturro. En el kilometro 3½, se entronca con la carretera que atraviesa las Fincas San Juli‡n, San Francisco Las Canoas, Santa Gertrudis, San Rafael Las Flores, San JosŽ y La Esperanza; a partir de este punto hay servicio de lancha que conduce a El Hawaii.
6.2.5 Formas
naturales que caracterizan el ‡rea
El ‡rea que se propone declarar
protegida, es un ‡rea marino costera con variados ecosistemas. Se caracteriza por contener estuarios,
bosques hœmedos de manglar, el Canal de Chiquimulilla, sistema lagunar,
hermosas playas con un lomo costero constituido de un bosque seco de
latifoliadas. Y la bocabarra de El
Chapet—n, que es el l’mite este del ‡rea propuesta.
6.3 Tama–o y forma del ‡rea
6.3.1 Tama–o
y forma del ‡rea en kil—metros cuadrados o hect‡reas:
El ‡rea que se propone declarar
protegida, tiene una extensi—n de 3,657.288 hect‡reas; que corresponden a un pol’gono de forma
trapezoidal, delimitado al Norte por fincas privadas, al Sur el Oce‡no
Pac’fico, al Este la aldea de El Chapet—n; y al Oeste la Reserva Natural de
Usos Mœltiples Monterrico.
6.3.2 Zona
de amortiguamiento –ZAM- sugerida
Se sugiere como zona de amortiguamiento
el ‡rea que comprende dos kil—metros de ancho alrededor de toda el ‡rea propuesta,
que limita al Norte con fincas privadas; al sur con el OcŽano Pac’fico; al Este
con la aldea El Chapet—n; y al Oeste con la Reserva Natural de Usos Mœltiples
Monterrico, se propone que exista una continuidad de protecci—n desde Žsta
hasta la barra El Chapet—n.
No habr‡ zona de amortiguamiento al lado oeste del ‡rea protegida ya que
se colinda con la Reserva Natural de Usos Mœltiples Monterrico.
6.3.3 Grado
de conectividad con otras ‡reas naturales
Al declararse el ‡rea protegida, habr‡
una continuidad de procesos para
conservaci—n de los diferentes ecosistemas naturales y las diferentes formas de
vida que existen en la regi—n; ya que uno de los l’mites que se propone parte
de la Reserva Natural de Usos Mœltiples
Monterrico.
6.4 Descripci—n de Rasgos Biof’sicos
6.4.1 Fisiograf’a
El ‡rea propuesta, se encuentra ubicada
en la unidad morfotect—nica conocida como Planicie Costera del Pac’fico. Se caracteriza por tener un relieve
plano o de pendientes leves y de alturas inferiores a los 200 metros. Esta regi—n presenta diferentes
sistemas de humedales como esteros, canales y planicies de inundaci—n de
salinidad variable. Estos
humedales se componen de bosques de manglar, zonas de baj’os con pantanos de
agua dulce, lagunas, esteros, playas de arena, pantanos alternos con matorrales
de palmas y peque–as islas de rodales mixtos de mangle.
Segœn el Instituto Geogr‡fico Nacional -
IGN- (1985), la regi—n est‡ formada por materiales depositados en grandes
cantidades por los r’os que bajan del altiplano. El ancho de esta llanura var’a de 17 a 22 kil—metros (km) en
el departamento de Santa Rosa.
6.4.2 Clima
El clima caracter’stico de la regi—n es
c‡lido hœmedo, sin estaci—n fr’a bien definida y con escaso rŽgimen de lluvias.
La precipitaci—n pluvial var’a de 1538 a 2073 mil’metros, (mm) promedio total
anual. Presenta d’as claros y soleados. La Žpoca seca se presenta en los meses de noviembre a
abril y la lluviosa se inicia en el mes de mayo y finaliza entre septiembre y
principios de octubre. La temperatura
media mensual oscila entre 23.9 y 30 grados cent’grados. La temperatura m‡xima
en promedio anual es de 27 grados cent’grados, las cuales en los meses de abril
alcanzan valores de 30 grados cent’grados.
6.4.3 Cuencas
e Hidrolog’a
Los afluentes que drenan hacia el ‡rea de
estudio est‡n determinados por la hidrolog’a de la costa sur del pac’fico, que
se entremezclan con el agua de mar que entra y sale a travŽs de 32 bocabarras o
salidas al OcŽano Pac’fico, los cuales son variables. Segœn datos de la Universidad Rafael Land’var (1987), en la
vertiente del Pac’fico se encuentran ubicadas 15 cuencas por donde drenan 18
r’os, con una descarga anual de 23,000 millones de metros cœbicos, esta
cantidad representa aproximadamente el 23 % del total del caudal nacional. El ‡rea de Hawaii, pertenece
espec’ficamente a la Cuenca descrita 1.15 Cuenca los Esclavos del Atlas
Hidrol—gico Longitud de R’os,
Lagos y Lagunas de Guatemala. (1976)
Las cuencas de la zona son las
siguientes:
R’o
Los Esclavos
R’o
Las Margaritas
R’o
San Antonio
R’o
Las Ca–as
R’o
Pinula
Riachuelo
Paso Caballos
Quebrada
de Oliveros
Zanj—n
Salado
Subcuencas
Canal
de Chiquimulilla Oeste
Canal
de Chiquimulilla Este
Canal
de Chiquimulilla El Jiote
La delimitaci—n exacta de las subcuencas
es un poco dif’cil, debido a lo plano del terreno, sin embargo se puede
determinar sobre la base de los tributarios directos del canal y los r’os
principales.
El Atlas Hidrol—gico de Guatemala (1976),
estim— que el 80% del ‡rea de esta vertiente, drena en costa. El drenaje de las ‡reas costeras es
deficiente, debido al alto volumen de materia org‡nica en abanicos fluviales
coalescentes, as’ como un posible hundimiento.
Este sistema es estriado y casi todos los
r’os se unen antes de llegar al ocŽano, formando canales y ‡reas de
inundaci—n. En la regi—n operan
dos estaciones hidrol—gicas del Instituto Nacional de Electrificaci—n,
INDE: Sinacat‡n y La Sonrisa.